El mito del genio artístico joven nos impide perseguir nuestras pasiones

Muchos de nosotros somos expertos en dar excusas para no perseguir nuestros intereses creativos. “¿Sabe usted cuántos años voy a tener al momento de ya saber tocar el piano?”, me dijeron una vez. También he escuchado: “Ya soy grande para estudiar, mi tiempo ya pasó” y la última, la leí hoy en un email: “a mi siempre me gusto la pintura, pero por el trabajo nunca lo pude hacer, ahora que soy vieja, ya no puedo hacerlo”; y lo peor de todo es que lo dice una mujer de 62 años.

Yo digo, ¡bueno, vamos a tener la misma edad si no lo hacemos!.

No hay tal cosa como una persona que es “demasiado viejo” para ser creativo. Sin embargo, “Soy demasiado viejo” es algo que dicen los adultos con el fin de evitar el costo emocional que la deflación del ego implica ser un principiante.

El libro, Nunca es demasiado tarde para comenzar de nuevo , de Julia Cameron, tiene como objetivo ayudar a las personas a silenciar a sus críticos internos para que puedan ir por sus sueños. Esto significa aprender a enfrentarse a algunos de los mitos más comunes, acerca de la creatividad y el envejecimiento:

 “Es demasiado tarde.”

Creatividad

La cratividad ya está en ti.

Debido a que muchas personas no han intentado realizar las artes que los inspiraban, como la pintura o la poesía, desde que eran jóvenes, creen que la juventud y la creatividad están inextricablemente unidas y eso es un grave error. La creatividad está siempre con nosotros. No se va a “secar”  misteriosamente cuando llegamos a los 65 años, o 55, o 35, u 85, o cualquier otro número arbitrario que podríamos asignar.

Es que nunca es demasiado tarde para explorar nuestra creatividad, a pesar de lo que una sociedad arcaica nos pueda hacer creer.

¿Qué podemos hacer al respecto? Podemos empezar de todos modos. Podemos hacer arte. Nuestra creatividad no disminuye con la edad. Nuestra creatividad vive al menos tanto como nosotros. Yo diría que dura mucho más tiempo y que va mas alla…

“Si yo fuera creativo, ya lo sabría.”

Nunca he conocido a una persona no creativa. Que la persona sea analítica, no significa que no es creativa, la creatividad es un talento, algo que se desarrolla y se pule. La libre expresión es algo que no se debe y no se limita, a unos pocos “enrarecidos”.

Cada uno de nosotros es creativo. Cada persona tiene algo único que aportar al mundo. En el retiro, muchos adultos tienen tiempo libre y la experiencia a su favor. La jubilación es un buen momento de abordar proyectos y desbloquear los sueños, un tiempo para visitar el pasado y explorar lo desconocido. Es un tiempo para diseñar nuestro futuro.

 “Mi vida no es tan interesante.”

Una frase especialmente desgarradora, la he oído una y otra vez, “Oh, mi vida no era tan interesante.” Muchos adultos mayores asumen que si ellos no viven entre los gorilas o leones, o no tienen relaciones apasionadas con los jefes de estado o actores, no tienen nada que contar.

La verdad es que cada vida es fascinante, si estamos dispuestos a examinar de cerca la misma. Y cuando estamos dispuestos a mirar, honrando la vida que hemos llevado, inevitablemente nos traemos a nosotros mismos a un lugar de poder y auto-reconocimiento. Redescubrimos viejos sueños e inspiraciones que todavía nos encienden la pasión. Vemos patrones de interés, que hemos explorado y abandonado en el tiempo. Hay pistas en toda nuestra vida que apuntan a lo que nos traerá alegría en nuestro “segundo acto”.

“No tengo la energía.”

Por supuesto que no tenés la energía, porque la energía se alimenta de la voluntad y la voluntad de la toma de desiciones, por lo tanto, hasta que no tomes la desición de hacerlo, no tendrás la voluntad y tampoco tendrás la energía. Para explorar nuestra creatividad tenemos que estar en contacto con nuestros jóvenes, que tienen muchos planes, ideas y opiniones sobre lo que podríamos hacer. Estamos en contacto con una fuente, una fuente superior que nos da toda la energía que necesitamos.

Hacer arte de cualquier tipo es un proceso alquímico. Al hacer arte, nos re-creamos a nosotros mismos y transformamos los acontecimientos de nuestras vidas. Lo ordinario se convierte en extraordinario; el lugar común se convierte en especial. Se transmutan nuestras memorias en experiencias de valor incalculable. Hacemos nuestro pasado presente.

Judy Collins, la cantante y compositor, dio 150 conciertos el año pasado a los 76 años. Ella utiliza su tiempo durante las giras para escribir un ardiente manifiesto sobre su “trastorno juvenil”, como ella llama a su sentimiento.

A los 68, la escritora Natalie Goldberg tiene dos libros que editó simultáneamente. “Creo que son lo mejor de la historia de mi vida”, dice ella.

Rob Lively publicó su primer libro, El Misionero Mormón , a los 72 años, un año después de su retiro de una larga carrera en el mundo académico. “No tengo tiempo, no tengo el dinero y tengo una vida de conocimiento; todo esto alimentó mi creatividad y mi libro es mejor de lo que hubiera sido hace treinta años “, dice.

Y en nuestro pais, la músico y compositora Gladys Colucci, con 91 años de edad, sigue deleitando a muchos con sus obras para piano en conciertos.

Creatividad

Gladys Colucci

 

En palabras de Lauren Bacall, “Aquí está una prueba para averiguar si su misión en la vida ha sido completada. ¿Estas vivo? Entonces no terminaste…”.

¡Mientras tengas vida, tendrás sueños por cumplir!

Ama tu vida!

Gabriel de Amar la Vida
Sígueme

Gabriel de Amar la Vida

Coach Personal (de Vida y Espiritualidad) at Amar la Vida
Buscador incansable de la verdad filosófica de la vida y la Divinidad desde el año 2006, hoy escribe en su blog http://www.amarlavida.com, sobre las energías que nos rodean, la realidad en la que estamos inmersos y las verdades, desde su punto de vista, de todo lo que va descubriendo en su camino.
Gabriel de Amar la Vida
Sígueme